5G y salud: qué dice la evidencia científica
November 30, 2023
La relación entre 5G y salud ha generado numerosas preguntas desde el inicio del despliegue de esta tecnología. Algunas personas temen que las nuevas frecuencias puedan afectar al cerebro, aumentar el riesgo de cáncer o provocar otros problemas.
Sin embargo, las investigaciones realizadas hasta ahora no han demostrado efectos perjudiciales para la salud cuando la exposición se mantiene dentro de los límites establecidos. Aun así, la comunidad científica continúa estudiando los efectos a largo plazo y las nuevas bandas de frecuencia.
Por tanto, conviene distinguir entre los resultados científicos, las preguntas que siguen abiertas y los mitos que circulan en internet.
¿Qué es la tecnología 5G?
La 5G es la quinta generación de redes móviles. Está diseñada para ofrecer mayor velocidad, menor tiempo de respuesta y capacidad para conectar más dispositivos.
Además de mejorar el acceso a internet desde los teléfonos móviles, esta tecnología facilita el desarrollo de vehículos conectados, ciudades inteligentes, automatización industrial y servicios sanitarios digitales.
En España, la planificación del 5G contempla principalmente tres bandas:
- 700 MHz, adecuada para ofrecer una cobertura amplia.
- 3,5 GHz, utilizada para proporcionar más capacidad y velocidad.
- 26 GHz, destinada a servicios que necesitan una elevada capacidad en zonas concretas.
El Plan Estratégico de Salud y Medioambiente del Ministerio de Sanidad analiza estas bandas y los límites de exposición aplicables en España.
¿Las ondas 5G son radiaciones ionizantes?
Las ondas empleadas por las redes 5G pertenecen al grupo de las radiaciones no ionizantes. Esto significa que no tienen suficiente energía para ionizar los átomos o dañar directamente el ADN, como sí pueden hacerlo los rayos X o los rayos gamma.
No obstante, una exposición muy intensa a campos de radiofrecuencia puede provocar calentamiento de los tejidos. Por esa razón existen límites de seguridad.
La Organización Mundial de la Salud explica que el principal efecto reconocido de los campos de radiofrecuencia es el calentamiento. Sin embargo, también señala que no se han identificado efectos perjudiciales manifiestos derivados de la exposición a niveles bajos.
Primer estudio sobre 5G y actividad cerebral
En 2023 se publicó uno de los primeros estudios controlados sobre la exposición humana a señales 5G de 3,5 GHz.
La investigación incluyó a 34 adultos jóvenes y sanos. Cada participante realizó una sesión con exposición real y otra con exposición simulada. Además, ni los voluntarios, ni la persona responsable del experimento, ni quienes analizaron los datos sabían qué sesión correspondía a la exposición real.
Durante aproximadamente 25 minutos, los investigadores midieron la actividad cerebral mediante un electroencefalograma. La intensidad del campo utilizado era similar a la registrada en entornos exteriores y se encontraba dentro de los límites establecidos.
El estudio sobre 5G y actividad cerebral no detectó cambios estadísticamente significativos en las ondas cerebrales relacionados con la exposición.
¿Qué significa este resultado?
El resultado aporta información tranquilizadora sobre los efectos inmediatos de la banda de 3,5 GHz. Sin embargo, no demuestra que todas las formas de exposición sean completamente inocuas en cualquier circunstancia.
El experimento tuvo una duración breve y se realizó únicamente con adultos jóvenes y sanos. Por tanto, no permite extraer conclusiones definitivas sobre exposiciones prolongadas, otras intensidades o grupos de población diferentes.
Aun así, representa un avance importante porque estudió una señal 5G realista bajo condiciones controladas.
Nuevos estudios sobre la frecuencia de 26 GHz
El artículo original indicaba que todavía no existían estudios controlados sobre la banda de 26 GHz. Sin embargo, esta información ha cambiado.
En 2026 se publicó una investigación que analizó la actividad cerebral de 31 adultos jóvenes expuestos durante 26,5 minutos a una señal de 26 GHz.
El estudio utilizó un diseño aleatorio, cruzado y triple ciego. Además, comparó la exposición real con otra simulada.
Los resultados no mostraron cambios detectables en la actividad eléctrica cerebral bajo las condiciones analizadas. Los investigadores tampoco encontraron variaciones significativas en las ondas delta, theta, alfa o beta.
El estudio sobre la exposición a 26 GHz aporta nuevos datos sobre las frecuencias milimétricas. Sin embargo, sus autores destacan que todavía se necesitan investigaciones con otras poblaciones y situaciones de exposición.
Frecuencia y penetración en los tejidos
La frecuencia influye en la forma en que las ondas interactúan con el cuerpo. En términos generales, cuanto mayor es la frecuencia, menor es la profundidad de penetración.
Por ejemplo, las ondas de 26 GHz se absorben principalmente en las capas superficiales del cuerpo. Por tanto, la investigación sobre estas frecuencias presta especial atención a la piel, los ojos y las terminaciones nerviosas.
Sin embargo, una menor penetración no significa que no deban existir controles. Los límites de exposición también consideran el calentamiento localizado y la energía absorbida por la superficie corporal.
La Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante, conocida como ICNIRP, dispone de directrices que abarcan frecuencias de 100 kHz a 300 GHz. Estas incluyen las redes 5G, la telefonía móvil, el wifi y otros sistemas inalámbricos.
¿Qué dice el Ministerio de Sanidad sobre el 5G?
El Ministerio de Sanidad recoge en su Plan Estratégico de Salud y Medioambiente que las exposiciones inferiores a los límites recomendados no han mostrado consecuencias conocidas para la salud.
Asimismo, el documento señala que los niveles de exposición medidos en España se encontraban muy por debajo de los límites legales. No obstante, también destaca la necesidad de mantener la vigilancia y continuar investigando.
Esta es una distinción importante. La evidencia disponible no ha demostrado un riesgo para la salud dentro de los límites establecidos. Sin embargo, la supervisión debe continuar a medida que evolucionen las redes y aumente su utilización.
¿Los teléfonos móviles pueden causar cáncer?
Las radiofrecuencias fueron clasificadas en 2011 por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer como “posiblemente cancerígenas para los seres humanos”, dentro del grupo 2B.
Esta categoría no significa que se haya demostrado que los teléfonos móviles o las redes 5G causen cáncer. Indica que existían pruebas limitadas y que no podía descartarse completamente una posible asociación.
Desde entonces, se han publicado numerosos estudios. En conjunto, no han establecido una relación causal concluyente entre el uso habitual de teléfonos móviles y el desarrollo de tumores cerebrales.
Además, es importante diferenciar la exposición procedente del teléfono, situado junto a la cabeza, de la exposición ambiental generada por una antena a mayor distancia.
Por tanto, afirmar que “el 5G causa cáncer” no está respaldado por la evidencia disponible. Sin embargo, la investigación epidemiológica a largo plazo sigue siendo necesaria.
¿Qué es el coeficiente SAR?
El coeficiente SAR mide la cantidad de energía de radiofrecuencia que absorbe el cuerpo cuando se utiliza un dispositivo.
Los fabricantes deben garantizar que los teléfonos móviles cumplen los límites establecidos antes de comercializarlos. Además, los valores SAR suelen estar disponibles en la documentación técnica de cada dispositivo.
Sin embargo, el valor máximo indicado no representa necesariamente la exposición habitual. La potencia del teléfono varía según la cobertura, la distancia a la antena y las condiciones de uso.
Cuando existe buena cobertura, el dispositivo puede comunicarse utilizando menos potencia. En cambio, si la señal es débil, puede necesitar aumentar su potencia de emisión.
Principales mitos sobre el 5G y la salud
La aparición de una nueva tecnología suele generar dudas. Sin embargo, algunas afirmaciones sobre la 5G no se apoyan en pruebas científicas.
Mito 1: el 5G propagó la COVID-19
Las redes móviles no pueden transmitir virus. La COVID-19 se propagó mediante un agente biológico, principalmente a través de partículas respiratorias.
Además, la enfermedad se extendió en países y zonas donde todavía no existían redes 5G. La Comisión Europea en España también ha desmentido cualquier relación entre la 5G y la pandemia.
Por tanto, esta afirmación carece de fundamento científico.
Mito 2: las antenas 5G provocan cáncer
No existe evidencia concluyente de que las emisiones de una antena 5G, dentro de los límites establecidos, provoquen cáncer.
Las radiofrecuencias son radiaciones no ionizantes. Además, las estaciones deben cumplir las normas de exposición aplicables.
Sin embargo, la ciencia continúa investigando los efectos a largo plazo. Esta vigilancia no confirma la existencia de un riesgo, sino que forma parte del proceso habitual de evaluación sanitaria.
Mito 3: el 5G afecta directamente a la fertilidad
Algunos estudios experimentales han analizado los posibles efectos de las radiofrecuencias sobre la función reproductiva. Sin embargo, los resultados no han demostrado una relación causal entre las redes 5G y la pérdida de fertilidad en seres humanos.
Por tanto, no existe una base científica sólida para afirmar que la exposición ambiental al 5G afecta directamente a la capacidad reproductiva.
Mito 4: el 5G causa dolores de cabeza e insomnio
Algunas personas atribuyen síntomas como dolor de cabeza, cansancio, dificultades para dormir o problemas de concentración a los campos electromagnéticos.
Estos síntomas pueden ser reales y deben recibir una atención adecuada. Sin embargo, los estudios controlados no han establecido de forma consistente que su causa sea la exposición a radiofrecuencias.
Por tanto, una persona que presente síntomas persistentes debe consultar con un profesional sanitario para identificar su origen.
Mito 5: el 5G controla el clima
Las redes 5G no tienen capacidad para modificar el clima. Sus señales se utilizan para transmitir información entre dispositivos y estaciones.
Tampoco existe evidencia científica que relacione el despliegue de estas redes con tormentas, sequías u otros fenómenos meteorológicos.
En cambio, los sistemas de telecomunicaciones sí pueden ayudar a recopilar y transmitir datos para mejorar las predicciones meteorológicas.
¿Es necesario tomar medidas para reducir la exposición?
Las autoridades sanitarias no consideran necesario adoptar medidas especiales cuando los dispositivos y las redes cumplen los límites establecidos.
No obstante, quien desee reducir su exposición personal puede utilizar auriculares o el modo manos libres. También puede evitar llamadas prolongadas cuando la cobertura sea muy débil.
Estas decisiones pueden disminuir la exposición directa procedente del teléfono. Sin embargo, no deben interpretarse como una prueba de que el uso normal sea peligroso.
Además, mantener el teléfono alejado durante la noche puede ayudar a reducir interrupciones del sueño relacionadas con las notificaciones o el uso de la pantalla. Este beneficio no depende de las radiofrecuencias.
Internet y salud digital en España
La conectividad desempeña un papel cada vez más importante en el acceso a los servicios sanitarios.
Según la encuesta del INE sobre el uso de internet en 2025, el 96,3 % de la población española de 16 a 74 años utilizó internet durante los tres meses anteriores. Además, el 92,5 % lo utilizó diariamente.
Asimismo, el 97,4 % de los hogares disponía de acceso a internet mediante banda ancha fija o móvil. Estos datos muestran la importancia de mantener redes de telecomunicaciones accesibles y fiables.
Digitalización del sistema sanitario
La conectividad facilita diferentes servicios:
- Solicitud de citas médicas.
- Consulta de informes y resultados.
- Acceso a la historia clínica digital.
- Receta electrónica.
- Teleconsultas y seguimiento a distancia.
- Intercambio de información entre profesionales.
- Acceso a información sanitaria fiable.
La Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud busca utilizar las tecnologías digitales para fortalecer el sistema sanitario público.
Además, los datos de seguimiento publicados en 2025 indican que el 90 % de la población ya dispone de información en la historia clínica digital interoperable. También señalan que 49 millones de personas han utilizado la receta electrónica interoperable.
La importancia de la conectividad en las zonas rurales
El acceso a internet resulta especialmente importante en zonas rurales o con menor disponibilidad de servicios presenciales.
Una conexión estable puede facilitar trámites, consultas y seguimiento sanitario sin necesidad de realizar desplazamientos frecuentes. Además, permite mejorar la coordinación entre centros médicos y profesionales.
Sin embargo, la digitalización no debe sustituir completamente la atención presencial. También debe garantizar la protección de los datos, la accesibilidad y la atención a quienes tienen menos competencias digitales.
Por tanto, el despliegue de redes debe ir acompañado de educación, seguridad y servicios adaptados a las necesidades de cada persona.
¿Qué podemos concluir sobre el 5G y la salud?
La evidencia científica disponible no ha demostrado que la exposición a redes 5G, dentro de los límites establecidos, produzca efectos perjudiciales para la salud.
Los estudios realizados con frecuencias de 3,5 y 26 GHz no han detectado cambios en la actividad cerebral durante exposiciones breves y controladas. Sin embargo, estos resultados no permiten responder a todas las preguntas posibles.
Por ello, es necesario continuar investigando los efectos a largo plazo, las exposiciones acumuladas y la respuesta de diferentes grupos de población.
En definitiva, el debate sobre 5G y salud debe basarse en datos científicos y fuentes fiables. La vigilancia constante, la transparencia y una comunicación clara son esenciales para aprovechar los beneficios de la conectividad de forma segura.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento de un profesional sanitario.
Sources:
- Ondes 5G : voici ce qu’elles font à votre cerveau
- Internet and health care
- Health effects of cell phone radiation
- Elon Musk on 5G and phone radiation
- Survey conducted by Kantar Poland on behalf of the Ministry of Digitization, representative sample of Poles aged 15+ (N=1024).